Novedades


20
Dic 11

¿Juegan los bancos con el dinero de los demás?

En días como hoy, en que el frío corta la piel y araña los ojos, apetece tomar el té y leer un libro para acompañar una mañana de aire londinense. Después de ver en los periódicos los temas de actualidad elegimos un título: El dinero de los demás, de Justin Cartwright. Un libro inteligente contado en voz baja y con un tono irónico que resulta irresistible. Un libro inglés escrito por un sudafricano.

El dinero de los demás habla de los apuros del banco londinense Tubal & Co. y de las tretas de Julian Trevelyan-Tubal, presidente del banco, para camuflar sus errores y sortear la catástrofe. Debido a esta situación Artair MacLeod, artista de provincias, deja de recibir una pensión vitalicia que le otorgaba el banco; contándolo a una joven periodista que ha perdido su empleo fijo por la crisis y trabaja de free-lance desencadena una trama de imprevisibles consecuencias.

El nuevo presidente del gobierno ha recibido ya presiones por parte de los bancos para que  gobierne según los criterios de la economía de mercado. Una persona de la familia real, exdeportista de élite con aspecto de lord inglés, juega al Monopoly con el dinero público al frente de una fundación sin ánimo de lucro. La crisis continúa haciendo estragos entre la generación mejor preparada por el sistema educativo y peor tratada por el mercado laboral. No sabemos si la realidad supera a la ficción, pero estamos seguros de que hace falta un buen narrador para contarlo: nos quedamos con Justin Cartwright, que en su libro, El dinero de los demás, ha sabido penetrar en esa realidad y explicárnosla magistralmente. Así lo ha visto la crítica anglosajona: “Cartwright refleja el espíritu de su tiempo en el humor acerado de sus novelas. El dinero de los demás se lee rápido, golpea duro y suena a verdad” (The Independent).

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19
Dic 11

¿Leer a la luz de la luna?

Nocturno frontal

La semana pasada recibimos con mucha alegría en el Ático de los Libros la visita de James Attlee, autor de Nocturno, un libro que recoge sus experiencias al viajar por todo el mundo en busca de la luz de la luna.

Por su acento profundamente inglés, pulido desde su infancia en la ciudad de Oxford, donde reside, o su figura estilizada, uno no imaginaria en él al aventurero que viajó por Japón, Francia, Italia y el desierto de Nevada y Arizona para experimentar la luna como la habían experimentado los humanos durante milenios antes de la llegada de la luz eléctrica.

Igual que en James Attlee hay mucho más de lo que parece a primera vista, en Nocturno hay mucho más que un mero libro de viajes. O, mejor dicho, hay dos libros de viajes en uno. El primero habla de los viajes físicos, de los vuelos en avión, los paseos por el desierto y los encuentros a la luz de la luna. El segundo libro es un viaje por el arte, y nos muestra como la luna ha sido fundamental en novelas, obras de teatro, poemas y pinturas desde el mismísimo inicio del arte.

Estos días en que el frío parece haber venido de golpe, apetece recogerse en un sillón, taparse con una manta, y leer… ¿a la luz de la luna?

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25
Nov 11

“Nocturno”, de James Attlee, recomendado por la librería La Central

Hoy es el día de las librerías, la iniciativa de CEGAL para fomenar el contacto de los lectores con sus librerías de cabecera. Por eso, hoy día 25 de noviembre, las librerías participantes en la iniciativa (que podéis encontrar en la página www.diadelaslibrerias.es, junto con las actividades especiales previstas) abren hasta las 22h y ofrecen un 5% de descuento sobre el precio de venta habitual de los libros.

Así que nos parecía que la entrada de hoy de nuestro blog tenía que versar sobre el trabajo que hacen los libreros de verdad, los buenos conocedores de los fondos clásicos y también de los más nuevos: aprovechamos para agradecerles desde aquí su labor, sin la cual Ático de los Libros y Principal de los Libros no habrían llegado sin duda a tantos lectores. Fue gracias a los libreros que Leviatán o la ballena, de Philip Hoare, despegó y se consolidó como un libro de venta de fondo, o son ellos los que están haciendo de Mi tío Napoleón, del autor iraní Iraj Pezeshkzad, un libro de largo recorrido, que poco a poco va conquistando el corazón de los lectores con su sutil humor y tierna ironía.

Cuando un librero acompaña a un libro, se nota. Hay algo en el cuidado con el que se recomiendan las novedades que las convierte en algo más que un libro: son la recomendación de un buen amigo lector, de un prescriptor con buen gusto. No nos obligan a leer, sino que nos ayudan a encontrar las lecturas que más nos gustarán. Por eso, cuando hoy (¡día de las librerías!) hemos visto que en la prestigiosa librería La Central, uno de los títulos recomendados es Nocturno. Un viaje en busca de la luz de la luna, de James Attlee, hemos sentido esa satisfacción y tranquilidad que el editor siente cuando sus libros, sus conversaciones, han encontrado el primer interlocutor, que es el librero, y se disponen a llegar, esperamos, a muchos más. Gracias, una vez más y aquí estamos, para hablar y editar durante muchos días de las librerías más.

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11
Nov 11

La luna de Junichiro Tanizaki

“Fue en el templo de Ishiyama donde la cortesana de la era Heian Murasaki Shikibu empezó a escribir La historia de Genji, la novela más antigua de la que se tiene conocimiento, la noche de la luna llena en agosto de 1004. Hiroshige, uno de los maestros japoneses del grabado realizado a partir de planchas de madera, describió exactamente este lugar en su obra Luna de otoño en Ishiyama, una serie de grabados publicados alrededor de 1834 y que sin duda Junichiro Tanizaki debió conocer. El templo está situado entre árboles y rocas en la ladera de una montaña que se retrata con distintos tonos de gris. La escarpada pared de la cima de la montaña refleja la luz de la luna llena, que flota en un cielo azul oscuro. La luz de la luna se derrama en las aguas del lago y la niebla, teñida de esa misma luz, casi no permite ver el monte Hira en la distancia, que es de un color gris pálido contra la parte baja del cielo que está teñida de amarillo.

Hacia la década de 1930, cuando Junichiro estaba escribiendo Elogio de la sombra, el entusiasmo de Japón por las luces brillantes y la amplificación en espacios públicos ya había transformado la noche. La resignación ante el hecho de no ver la luna desde Ishiyama surge de la desilusión de una observación lunar anterior que resultó desastrosa. En aquella ocasión Junichiro tomó con sus amigos un barco en el lago del templo de Suma. Para su disgusto, habían adornado los árboles que rodeaban el lago con estridentes luces de cinco colores. «Había, desde luego, una luna», comentó sarcásticamente, «si uno se esforzaba mucho por encontrarla».”

Fragmento de Nocturno. Un viaje en busca de la luz de la luna, de James Attlee.

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7
Nov 11

En noviembre: “Nocturno”, de James Attlee

“Durante incontables milenios, la humanidad vivió siguiendo el ritmo de los ciclos de la luna, plantando las semillas, saliendo de viaje, conquistando amantes y recolectando sus cosechas de acuerdo con su mecanismo de relojería celestial. Hace poco menos de un siglo que esa conexión entre el cielo nocturno y los seres humanos se rompió definitivamente. Ahora, más y más gente vive en el reino del día perpetuo, donde la iluminación existe las veinticuatro horas del día, y aniquila la majestuosidad del cielo nocturno. Mi libro Nocturno. Un viaje en busca de la luz de la luna es una aventura de redescubrimiento, una búsqueda de lo que hemos perdido.

Durante esta misión, me acompañará un puñado de personajes extraños: artistas, poetas, novelistas, políticos, astrónomos y músicos. Entre ellos surgen relaciones inesperadas, que vencen el tiempo y las nacionalidades. Cada uno de ellos se inspiró o se dejó arrastrar por el hechizo de la luna. Su influencia y su luz afloran en sus obras, y a su vez dichas obras juegan un papel determinante en el curso de mi viaje, que va más allá de los confines de la experiencia cotidiana hasta adentrarse en una dimensión paralela, iluminada únicamente por la luz de la luna, mientras el resto del mundo duerme.

Mi búsqueda me lleva desde las calles de mi barrio hasta un templo budista cerca de Kyoto, y al desierto de Arizona y Las Vegas. La banda sonora de mi deambular es tan diverso como su geografía. El canto nocturno de un pájaro en Brooklyn; el gruñido de un volcán japonés cerca de un riachuelo sagrado; una sonata de Beethoven, reemitida desde la superficie de la luna. Y lo más extraño de todo: la imagen fantasmal de un hombre mayor, de pie frente a un mapa de la luna, me lleva a una solitaria celda de una prisión de Berlin, el último paradero de Rudolf Hess.”

Podéis visitar la página web del autor aquí: http://jamesattlee.com/content/

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26
Oct 11

Justin Cartwright y la función del novelista

Me considero un escritor realista. Por supuesto, todas las novelas son producto de la imaginación, y por lo tanto no son reales. Pero creo que un escritor realista trabaja a partir del convencimiento de que el mundo que observa es lo que todos experimentamos diariamente, incluso si es desconcertante.

John Updike decía que la base de sus novelas era la “carpintería”, y lo que quería decir era que necesitaba algo tangible -un lugar conocido, gente que comprendiera, un idioma que dominara- antes de ponerse a escribir una sola palabra. Yo me siento igual. La mejor manera de ilustrar esto es decir que no podría, ni sería capaz, de escribir una novela de fantasy medieval, con elfos y dragones y brujas.

Para el escritor realista, la tarea consiste en tomar elementos de la vida cotidiana y convertirlos en algo extraordinario. La vida diaria contiene muchísimas dosis de humor; una abundante cascada de experiencias y emociones, y drama y angustia sin fin en la política, la historia, el arte, el deporte y por supuesto, el amor. Son fuentes de las que los escritores siempre extraemos lo que necesitamos, y mientras haya escritura existirán.

La función del buen novelista es hacer comprender al lector que no se había dado cuenta de que podía ver las cosas de una manera distinta, o que nunca había oído expresadas de esa manera, o que jamás se había planteado las relaciones humanas tal y como las describe el autor. Así, el entendimiento del mundo del lector en toda su variedad y riqueza crece. Eso no se basa en el argumento, o no en su mayor parte, sino en algo que yo calificaría como la verdad novelística: es decir, una forma enteramente ficticia de verdad.

Por ejemplo, se podría decir que Flaubert creó todo un mundo de provincias que nos parece absolutamente creíble, y también que entendemos a Rusia a través de los ojos de sus novelistas, mucho más que aprendiendo la historia oficial de sus gobernantes. En Suráfrica, por ejemplo, la verdad es que los novelistas de la era del apartheid ofrecen una imagen mucho más fiel de la sociedad que los informes oficiales, y sin embargo ficticios, que emitía el gobierno de esa época. Y, extrañamente, las grandes novelas nos permiten conocer y comprender identidades, ciudades y comunidades enteras. Basta pensar en los adjetivos “dickensiano” o “shakespearano” para captar lo profunda que es la influencia de estos escritores en la imagen y la psique de Inglaterra. Los consideramos como representantes o encarnaciones de nuestras propias características nacionales.

Al final, todo estriba en la forma de escribir. Yo me siento satisfecho si encuentro una imagen o metáfora singularmente poéticas en una página, o incluso en un capíulo, o si se me ocurre algo en lo que jamás había reparado. La idea de que los libros deberían ser cómodos y no confrontar nuestros propios prejuicios es un anatema. Los libros están ahí para dar forma a nuestro mundo y entendimiento; uno debería esperar ver el modo de manera distinta, nueva, igual que cuando éramos niños, cada vez que leemos.

Así que con El dinero de los demás, empecé con la idea de crear personajes que fueran completamente convincentes, intentando evocar el espíritu de nuestro tiempo a través de ellos, en lugar de escribir una obra periodística sobre los errores y las equivocaciones de la banca, para después disfrazarla de novela. He tratado de crear un mundo real y humano, y el lector debe decidir si ha resultado convincente, porque una novela es un acto de artificio, el cual a su vez es un pariente cercano del arte.

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27
Sep 11

En octubre: “El dinero de los demás”, de Justin Cartwright

Empezamos el otoño literario en Ático con El dinero de los demás, una novela que posee la maestría de las obras que no se olvidan: está exquisitamente escrita por el autor inglés Justin Cartwright, y entre sus páginas la literatura y la ficción describen, en realidad, la lógica del revés de las finanzas y la avaricia que han empujado al mundo a la actual situación de crisis financiera global.

Con una trama digna de la mejor alta comedia británicas, el lector disfrutará con  las desventuras de Artair MacLeod, artista de provincias obsesionado con escribir una obra teatral de cinco horas sobre la vida de Flann O’Brien (y que, sueña, interpretará Daniel Day-Lewis), o Fleur, su ex mujer y tercera Lady Trevelyan-Tubal, actriz mediocre y dulcemente entrañable, desfilan por las páginas de una historia que describe el auge y caída de la banca Tubal & Co, fundada en 1671 pero que se ha dejado atrapar por los activos tóxicos en los que tantos bancos de inversión han jugado con el dinero de los demás. Un Matisse valorado en más de veinte millones de libras, una ama de llaves enamorada en secreto de Sir Harry, el patriarca del banco Tubal, y una periodista de Cornualles que es despedida de su trabajo conforman el abanico de personajes, bienintencionados a veces, mentirosos las que más, y todos profundamente humanos, de esta novela.

El libro se publicó en el 2011 en Inglaterra y muy recientemente se ha editado también en Estados Unidos, donde el autor se encuentra actualmente de viaje promocional. Está prevista una edición francesa en Actes Sud, entre otros idiomas. En Ático de los Libros estamos muy orgullosos de recuperar un autor que pertenece a la magistral generación de Ian McEwan, Martin Amis o Kazuo Ishiguro y que merece encontrar su público lector en castellano.

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19
Jul 11

Los buenos libros son para el verano (I)

Ante la pausa estival, cuando ya hemos cumplido más de un año desde el nacimiento de la editorial, queremos hacer una pausa para recordaros los libros de nuestro catálogo que nos gustaría que leyérais primero, si aún no conocéis nuestra editorial, o que podáis recomendar a vuestros amigos y conocidos si os piden consejo de lecturas para este verano. Por eso hemos titulado esta entrada “Los buenos libros son para el verano”.

Para los que siguen comprometidos también en vacaciones: Kanikosen, de Takiji Kobayashi (2ª edición ya a la venta). Fue nuestro primer libro, lo publicamos en marzo de 2010, y tuvimos la gran fortuna de que la historia de los marineros explotados del Hakko Maru, que pescan cangrejo y malviven en los mares de Kamchatka, conectara con los trabajadores españoles acuciados por las precarias condiciones laborales y la incipiente crisis. Del mismo autor, publicamos El camarada este pasado mes de febrero.

Para los que quieren reírse un buen rato: Mi tío Napoleón, de Iraj Pezeshzkad, también fue parte del lanzamiento de nuestra editorial. Se trata de un clásico de la literatura persa y el humor y ternura de su historia lo han convertido en uno de los libros de fondo indiscutibles de la editorial. Beryl Bainbridge, escritora fallecida en julio de 2010 y que ha recibido el prestigioso Premio Booker a título póstumo por el conjunto de su obra, es también una buenísima alternativa para una lectura fresca y ligera, entretenida y con un toque de humor negro británico. De ella hemos publicado La cena de los infieles y La excursión.

Para los que quieren viajar leyendo: Guía literaria de Roma es una recopilación de los recuerdos y diarios de viaje que los autores clásicos desde Estrabón hasta Henry James pasando por Stendhal o Voltaire han escrito sobre Roma. La mejor manera de viajar, o de no viajar, a la Ciudad Eterna.

Mañana, más recomendaciones :)

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25
Jun 11

L’escocès impertinent: “Guia literària de Catalunya”

Molta gent ens ha escrit per felicitar-nos per la iniciativa de començar a publicar en català, i la rebuda que la Guia literària de Catalunya està tenint és molt satisfactòria. L’edició de Ricard Vela, que acuradament recull els grans clàssics inexcusables que han escrit sobre Catalunya com Cervantes, Voltaire, Stendhal o Giacomo Casanova, també té la particularitat de no oblidar personatges potser menys coneguts, però molt observadors, que van viatjar per les nostres terres.

Precisament un dels molts articles que s’han publicat arran de la sortida del llibre parla de un d’aquests personatges, i ens ha semblat que us podria interessar aprofondir una mica més en la figura de Robert Cunninghame, o l’escocès impertinent, com el bateja El Periòdic d’Andorra. ¡No us perdeu l’article, ja que val molt la pena!

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24
Jun 11

Literatura para el verano: “El mar y veneno”

San Juan marca el comienzo del verano, y aunque sabemos que muchos lectores seguirán trabajando hasta bien entrado agosto, parece como si el sol, el vibrante cielo azul y el calor nos impulsen a todos a hablar de tardes perezosas y cálidas en las que por fin podremos dedicar unas horas a disfrutar de esas novelas ligeras y entretenidas que nos acompañarán durante unos días de vacaciones. La realidad quizá sea otra: que los lectores leen en todo momento y lugar, que apetece probar todo tipo de literatura y que no hay lecturas de verano, sino veranos de lecturas. Por eso en esta entrada os recomendaremos la lectura de El mar y veneno.

Graham Greene dijo que Shusaku Endo era uno de los mejores novelistas contemporáneos, o el propio autor japonés Haruki Murakami lo cita como uno de sus autores de cabecera; John Updike alaba su estilo certero, limpio y sin embargo profundo. Pero sabemos que a veces es mejor confiar en las recomendaciones de la gente más cercana, o como mínimo, de los blogs, medios de comunicación o amigos para estar seguros de que acertaremos. El mar y veneno no es una novela fácil: es una historia de dignidad, de crueldad y contiene un mensaje moral. Sí, moral: porque la religión no tiene el monopolio del comportamiento ético, y Shusaku Endo trata el tema de la culpa y de lo que hacemos (o no hacemos) para evitar que le sucedan cosas horrendas al prójimo. Así que ya véis, no es un libro cualquiera. Pero quizá el verano también está hecho para pensar en lo que somos y lo que hacemos, además de para descansar.

Por eso hemos reunido una selección de los comentarios y reseñas que hemos recibido a raíz de la publicación de El mar y veneno. Esperamos que os gusten y que os animen a adentraros en la lectura de esta gran obra de la literatura nipona, que fue premio Manichi y Shincho.

«Una parábola hondísima e inolvidable de la condición humana» Jesús Aguado, Babelia, EL PAÍS.

«Una lectura (…) intensa y emocional. Un un plato refinado y complejo que merece la pena degustarse poco a poco». Blog Koratai

«Una pequeña obra maestra llena de sentimientos» Book Eater

«Una excelente novela» Blog Metrópolis Libros

«Endo es un valor seguro» Recomendados de la Revista GQ para la feria del libro de Madrid

«Un estremecedor relato sobre la culpa y (…) las terribles fronteras que el ser humano es capaz de cruzar en situaciones límite» Novedades con Historia.

«Un libro terrible y magnífico (…) na obra demoledora que nos pone en contacto con los instintos más bajos del hombre» Patricia Esteban Erlés para Anika entre Libros

«Una buena novela, inspirada en hechos reales, con esa prosa característica de los asiáticos: sencilla, sin grandes alardes estilísticos, pero que encierra mucha profundidad bajo su aparente sencillez.» José Ángel Barrueco, blog Escrito en el viento.

«Una obra duramente naturalista y bien escrita, con estilo sobrio y narrada con técnica firme » Selección Librerías Troa

Esperamos que le déis una oportunidad a Shusaku Endo y a sus obras, pues se trata de uno de los autores clásicos japoneses más desconocidos en España y paradójicamente a pesar de ese desconocimiento, de los más cercanos a interesantes para el público occidental.

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